SWAP

Acerca de SWAP

Los niños, niñas y jóvenes con discapacidades físicas y motoras suelen enfrentarse a barreras para acceder a la práctica deportiva. Aunque el voleibol sentado ha demostrado aportar importantes beneficios para la salud física, la rehabilitación y la inclusión social, sigue siendo un deporte practicado mayoritariamente por personas adultas y continúa estando infrautilizado en los ámbitos de la rehabilitación y la educación.

SWAP nace para dar respuesta a esta necesidad.

El proyecto se centra en acercar el voleibol sentado a niños, niñas y jóvenes con discapacidades físicas y motoras, promoviendo esta modalidad tanto como práctica deportiva como herramienta de rehabilitación.

El proyecto parte de una idea sencilla: el deporte debe formar parte de la vida de todos los niños y niñas, independientemente de sus capacidades físicas.

¿Por qué es importante el voleibol sentado?

Las investigaciones demuestran que el voleibol sentado puede contribuir a:

Este deporte puede adaptarse a diferentes edades, capacidades y necesidades de rehabilitación, lo que lo convierte en una opción especialmente adecuada para niños, niñas y jóvenes con distintos perfiles funcionales.

Nuestros objetivos

SWAP tiene como objetivo demostrar el valor científico del voleibol sentado y favorecer su integración en programas de rehabilitación, centros educativos, clubes deportivos e iniciativas comunitarias.

En concreto, SWAP pretende:

SWAP aspira a una Europa en la que todos los niños, niñas y jóvenes con discapacidades físicas o motoras tengan las mismas oportunidades para practicar deporte, establecer amistades, mejorar su bienestar y participar activamente en su comunidad.